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COMUNIDAD VALENCIANA

UN DEFENSOR DEL DOCENTE EN LA COMUNIDAD VALENCIANA

            ANPE ofrece un servicio de atención y asesoramiento a profesores que afronten situaciones de acoso o violencia.

 

Hemos iniciado una campaña por la convivencia escolar, que incluye un servicio de correo electrónico y una atención telefónica gratuita de asesoramiento a profesores que sufran situaciones de acoso o violencia. Queremos concienciar a las autoridades y a la sociedad sobre la necesidad de educar en valores como el respeto, la tolerancia y la disciplina, y vamos a crear un Observatorio Sociológico que elevará sus propuestas a las administraciones educativas.

            Este servicio es de acción inmediata, para profesores que estén afrontando situaciones de violencia escolar o acoso en los centros docentes. El "Defensor del Profesor" es "un nuevo y pionero servicio" en nuestra Comunidad, y se enmarca en una campaña nacional en favor de la convivencia escolar promovida por esta organización.
Todos los docentes valencianos podrán recibir de forma gratuita "asesoramiento personal y profesional, orientación jurídica o mediación ante la administración", a través del teléfono   658 854 707, y del correo electrónico: eldefensordelprofesor@anpecv.com  para paliar el serio problema de violencia en los centros de enseñanza.  Actualmente es un eufemismo hablar de convivencia en la escuela porque es la violencia la que, en mayor o menor medida, impera en el sistema educativo español. Y decir esto no es alarmismo sino constatar la realidad.
           
            La enseñanza es un actividad que suele caracterizarse por un considerable grado de estrés, absentismo y agotamiento por causas diversas, relacionadas con las dificultades derivadas del comportamiento y falta de motivación de algunos alumnos, que tiene su origen en la crisis de la familia y de los roles generales de autoridad; la creciente diversidad cultural que se refleja en las aulas, o la desestructuración social presente en alumnos de zonas urbanas que acogen bolsas de marginalidad. En este sentido, la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo ha puesto en diversas ocasiones el foco de sus estudios y recomendaciones en el sector docente abordando temas como la gestión de la prevención en el sector o la violencia en las aulas.
Según el Informe España 2001 de la fundación Encuentro, “el profesorado es en buena parte un colectivo profesional insatisfecho”. Para ello argumentaba, entre otras razones, la escasa consideración social, el cuestionamiento de su trabajo, la adaptación a las continuas reformas, las escasas posibilidades de promoción, los salarios bajos, la acumulación de roles más allá de la docencia y los problemas en el aula.
Precisamente este último es uno de los factores que más tensión provoca; la interrelación profesor-alumno y el clima de convivencia en las aulas han experimentado en los últimos tiempos un giro de 180 grados.
           
            El Plan de Gestión de la Prevención de Riesgos Laborales del Sector Docente, elaborado por la Conselleria de Cultura, Educació i Sport, con datos referidos al curso 2003-2004, indica que las enfermedades mentales de diversa índole (ansiedad-depresión y otras) representan el tercer grupo de patologías por número de afectados. En concreto, estas enfermedades suponen un total de 2041 bajas laborales por estas enfermedades, que representan el 12,6% del total de bajas por Incapacidad Temporal.

            Por otra parte, según un estudio realizado por Juan José Granizo, jefe del Servicio de Epidemiología de la Fundación Jiménez Díaz, un 73% del profesorado en activo se encuentra en riesgo de padecer ansiedad o depresión por causas debidas a la presión externa.
            Las causas son conocidas por todos los docentes: la situación del profesorado es insostenible. Los profesores hemos visto desaparecer nuestra consideración social, se pone en cuestión nuestra profesionalidad y estamos indefensos ante las situaciones de tensión y conflictividad. El día a día de nuestro trabajo es cada vez más difícil.
Es preciso que las Administraciones educativas tomen conciencia de que sin un profesorado motivado, apoyado, considerado social y económicamente no hay calidad en la educación ni recursos que valgan.

            El mismo estudio indica que se hace preciso un análisis más detallado y una correcta clasificación en origen de las potenciales causas psicosociales que puedan acompañar una parte de los cuadros registrados, así como una determinación de aquellos que pueden estar en relación con las condiciones de trabajo. Igualmente dice que deberá abordarse la evaluación psicosocial de los colectivos docentes y la implementación de medidas preventivas que incluyan la información y formación (especialmente en el control del estrés), medidas organizacionales e intervenciones clínicas cuando se precise.

            El servicio “El defensor del profesor”, estará atendido directamente por un especialista.                                
Pensamos que  "la mayoría de los profesores tienen miedo a denunciar los casos de violencia física por temor a posibles represalias, tampoco se atreven a contárselo a sus familias por no preocuparlas, y no se lo comentan a sus propios compañeros para no ser considerados conflictivos, también se callan muchas veces porque creen que sus denuncias no van a tener consecuencias".

            En ANPE somos partidarios de la "tolerancia cero" ante la violencia escolar, y pedimos "medidas que refuercen la autoridad del profesor, la revisión de las normativas de derechos y deberes de los alumnos, campañas de valoración social y otras actuaciones que mejoren sus condiciones laborales". Queremos  que el futuro Estatuto de la Función Docente contemple "medidas de vigilancia de salud laboral, e identifique la ansiedad y la depresión como enfermedades profesionales".
            Pensamos que la acción mediadora de los profesores pasa “por resolver el problema de autoridad que ellos mismos consideran haber perdido” y por unas mejores condiciones para la intervención sobre el fenómeno de la violencia, sobre todo, mayores facultades delegadas para asignar las sanciones o las correcciones más adecuadas, con las correcciones más adecuadas, con la creación de un Comité de Conflictos, de intervención rápida, compuesto por el Jefe de Estudios y dos profesores. Además, pedimos formación especializada, “que permita una mejor prevención y afrontamiento” de estas situaciones de violencia en las aulas, y el incremento de la vigilancia y los controles de los alumnos mediante la actuación de los profesores tutores en los diversos escenarios de los centros, como las entradas, los patios de recreo o los comedores.
           
            La realidad es que los problemas disciplinares en el aula son cada vez más frecuentes; muchas veces el profesor se siente indefenso ante ellos y en algunas ocasiones ocupa el centro de la diana. “La relación con los alumnos puede ser gratificante, pero en buen número de casos esta comunicación está presidida por la tensión”.
           
            Normalmente, ante situaciones conflictivas, muchos profesores utilizan un mecanismo defensivo que consiste en evitar los problemas o intentar que no los haya, en “mirar para otro lado” sin implicarse, algo en lo que coinciden los expertos y los estudios recientes; según estos, el 80% de los docentes dicen que alguna vez han sido insultados o han sufrido situaciones de tensión o indisciplina con el grupo de escolares a los que imparten clase; y el 87% no se sienten protegidos por las administraciones públicas. Investigaciones revelan igualmente que el 81% de los alumnos “faltan al respeto” a sus profesores. No es algo nuevo: en abril de 2003 se publicó otro informe, de la Agencia de la Salud Pública de Cataluña, donde se ponía de manifiesto que el 10% de los docentes catalanes tomaba tranquilizantes, el doble que la media de la población.
      
            Esta nueva iniciativa forma parte de la campaña "Una asignatura pendiente... Aprende a respetar. Aprende a convivir", promovida por ANPE en todo el Estado para "sensibilizar al Gobierno, a la sociedad y a toda la comunidad educativa de la necesidad de formar a los alumnos a través del ejemplo en valores como el respeto, la tolerancia y la disciplina". Porque consideramos que "sólo desde la adquisición de estos valores será posible acabar con los problemas de convivencia en los centros educativos".
ANPE advierte que los problemas de convivencia no afectan sólo a los profesores, sino también a los alumnos. Y se apoya en los datos aportados por el "Informe Cisneros VII sobre violencia y acoso escolar en alumnos de Primaria, ESO y Bachillerato", de septiembre de 2005, así como los últimos difundidos por el INCE y el Defensor del Menor, que indican que los problemas de convivencia escolar suponen el 27% de las quejas que se presentan ante esta última institución, y que uno de cada cuatro escolares de entre 7 y 18 años es acosado por sus compañeros de clase.

            En ANPE consideramos que "en nuestras aulas está sucediendo algo grave", y creemos que "hay que actuar con contundencia". Por ello pusimos en marcha hace un año en todo el Estado el servicio gratuito de consultas "SOS Bullyng", para "asesorar a los profesores a fin de que puedan realizar mejor su intervención; para aconsejar a los padres sobre cómo deben actuar respecto a sus hijos; y para ayudar a los jóvenes acosados a mejorar su propia autoestima". También organizamos el pasado junio el "III Foro Europeo de Educación" para hablar de convivencia en los centros, y remitimos las conclusiones al MEC y al Parlamento Europeo.

            Además, hemos firmado recientemente con el MEC y otros sindicatos un acuerdo sobre las condiciones laborales del profesorado, que contiene un "compromiso explícito del Gobierno" de incluir en la LOE un Plan de Choque contra la violencia. Y ahora hemos iniciado esta campaña con una inversión inicial de 150.000 euros, que también servirán para financiar la creación de un Observatorio Sociológico Nacional de ANPE, que publicará un informe sobre su desarrollo y remitirá a todas las administraciones educativas una propuesta con “100 medidas para mejorar la convivencia escolar”.

 

¿QUÉ ESTÁ PASANDO EN LAS AULAS?

 

LA VIOLENCIA EN LOS CENTROS ESCOLARES

      No es un fenómeno nuevo en nuestros centros educativos, ni es la primera vez que ANPE  se ha ocupado de este problema, siempre que lo hemos abordado lo hemos hecho con prudencia  y sentido de la responsabilidad. En algunas ocasiones se nos ha tildado de “alarmistas y exagerados”, pero al margen de valoraciones subjetivas está la realidad de los hechos. Las páginas de los periódicos con demasiada frecuencia nos llaman la atención de los hechos más graves de esta realidad. Hace pocos días que un alumno se ha quitado la vida en Guipúzcoa, porque no ha podido soportar las agresiones de sus compañeros.
     Nuestro Sindicato realizó el curso pasado una encuesta sobre este asunto en Madrid y en Andalucía y el resultado nos debe llevar a una valoración real de la situación: El 85 % de los profesores encuestados responden que hay situaciones de violencia en los centros educativos.
El profesorado encuestado ha respondido que los episodios de violencia se manifiestan sobre todo a través de:

  1. Agresiones verbales:  40,6  %
  2. Agresiones psicológicas:       31,2  %
  3. Agresiones Físicas:   21,7  %
  4. Otras:             6,5  %

 En referencia  a las causas de la conflictividad se contemplan estas:
-    Actitud de las familias.           23,9  %
-    Desprotección del Docente:  20,2  %
-    Crisis de Valores:       19,7  %

  1. Influencia de los medios de comunicación:19,7  %
  2. Características de los alumnos:  13,1  %
  3. Errores del Sistema Educativo o del profesorado:  9,4 %
  4. Otros:  1,4 %.

Al margen de estos datos que son reveladores de la situación, hay uno que es consecuencia de ellos y que es muy preocupante: un 63 % del profesorado responde que encuentra dificultades para impartir clases con normalidad, y un 23,4 % manifiesta que las encuentra “constantemente”.
     Ante esta situación, a la que no procede añadir más detalles, pero que sabemos que está ahí con su cruda realidad, no podemos ni debemos, nadie que tenga responsabilidades en el Sistema Educativo, quedarnos cruzados de brazos esperando que un nuevo estudio nos diga que las cosas han empeorado. Debemos cerrar filas todos los implicados en la tarea educativa: Administraciones educativas,  partidos políticos, sindicatos docentes, profesores, padres,  responsables de los medios de comunicación, y también los alumnos y buscar soluciones que debe haberlas, que las hay, y ponerlas en práctica, a fin de mejorar el nivel de convivencia en los centros docentes, que permita un ambiente académico propicio para la mejor formación de los alumnos y el trabajo de los profesores.
            ANPE hace una propuesta de SOLUCIONES, que,  llevadas a la práctica,  podrían  ayudar a resolver la situación en nuestros centros educativos.

          SOLUCIONES AL PROBLEMA DE LA CONFLICTIVIDAD ESCOLAR

          Desde la perspectiva de los profesores

  1. Unión de todo el profesorado, sin fisuras, desde Educación Infantil a Secundaria, en este tema. Realizar mentalización general.
  2. Confección de Reglamentos de Régimen Interno, operativos, prácticos, sencillos de difundir, consensuados entre toda la Comunidad Educativa.
  3. Revisión de los mismos en el comienzo de cada curso e incluirlos en la P.G.A. (Programación General de Aula).
  4. Realizar labores de prevención con informaciones concretas sobre los historiales y expedientes de alumnos conflictivos en casos de traslado a otro centro.
  5. Elaboración del Estatuto del Profesorado donde se recojan derechos y deberes y se dignifique la labor del profesor.
  6. Elaborar, en los centros, planes de prevención sobre conflictividad y violencia escolar.
  7. Creación del Comité de Conflictos, de intervención rápida, compuesto por el Jefe de Estudios y dos profesores.
  8. Implicación de todo el Claustro en caso de conflictos.
  9. Reforzar la autoridad en los centros siguiendo la escala: Profesor de aula - Jefe de Estudios ‑ Director.
  10. Descenso de la ratio del aula, para evitar la excesiva heterogeneidad.
  11. Inclusión en la Programación General de Aula de campañas antiviolencia.
  12. Cursos de formación en horarios lectivos:
  13. Autoestima y confianza.
  14. Alumnos conflictivos. Prevención y tratamiento.
  15. Trabajo cooperativo.  

          Desde la perspectiva de los Alumnos

  1. Potenciar e intensificar la Educación en Valores.
  2. Inclusión en el Currículo del Plan de Acción Tutorial para trabajarlo en el aula.
  3. Revisión del Decreto de Derechos y Deberes de los Alumnos, buscando un equilibrio. Delimitación de alumnos conflictivos o violentos tanto verbal como física.
  4. Orientación personal de cada alumno en un ambiente de confianza, sinceridad y libertad responsable.
  5. Realizar Campañas Antiviolencia en todo el centro.
  6. Atención personal al alumno que padece las situaciones violentas.
  7. Motivación de los alumnos conflictivos.
  8. Aumento de la autoestima de los alumnos conflictivos mediante personal especializado (psicólogos, asistentes sociales, etc.).
  9. Aplicar medidas correctoras inmediatas ante cualquier actitud agresiva o violenta.
  10. Desarrollo sistemático de un programa de educación moral.
  11. Legislar una educación diversificada para alumnos carentes de motivación, y alumnos conflictivos, con posibles pautas como las siguientes:

 

- Valorar el trabajo y los progresivos avances de los alumnos.
- Revisar la promoción actual y automática.
- Elaborar un currículo diferente para alumnos conflictivos con más asignaturas prácticas, con la ratio disminuida, flexibilidad grupo ‑ alumno, etc.

           Desde la perspectiva de los padres

  1. Realizar campañas de no‑violencia.
  2. Cursos de formación para padres sobre hijos agresivos.
  3. Talleres de Educación en Valores.
  4. Cooperación activa y conjunta de padres y profesores en casos de agresividad.
  5. Organizar, a través de las AMPAs, jornadas antiviolencia.
  6. Formular propuestas para la dignificación del profesor.
  7. Colaboración entre colegio y familias para solucionar problemas.
  8. Campañas para potenciar la importancia de la familia en la educación de los hijos y en la prevención de la violencia.
  9. Orientadores familiares para hogares desestructurados.
  10. Potenciar la influencia en el desarrollo de los valores en el ambiente familiar. Recuperar el "respeto" y la consideración hacia los otros.
  11. Propiciar la creación, dentro de la comunidad educativa, del voluntariado de padres / madres para apoyar a aquellos alumnos “huérfanos” dentro del ambiente familiar.
  12. Penalizar a padres que manifiesten conductas violentas dentro del centro.
  13. Actuaciones de Servicios Sociales  

           Desde la perspectiva de la Administración

  1. Creación de Comisiones Disciplinarias operativas.
  2. Impulsar cambios legales que  contemplen:

- Más funciones de poder al Claustro de Profesores.
- Asignación de horario dedicado exclusivamente a funciones de tutoría en todos los niveles educativos.
- Dotación de departamentos de orientación a todos los centros.
                   - Dotar de profesorado de apoyo.
                   - Dotar de mayor poder y autoridad a los directores.
                   - Distribución de los alumnos conflictivos a través de una comisión de escolarización.
- Facilitar apoyo psicológico, legal y administrativo a profesores y alumnos agredidos.
- Reformar el Código Penal para las agresiones de alumnos y de sus padres.
- Inspectores especialistas en conflictividad escolar.
-Tramitar todas las agresiones físicas y verbales a través de la Inspección.
- Campañas de mentalización social sobre:
La dignificación del profesorado,
La autoridad del profesorado.

 
          Desde la perspectiva de los Medios de Comunicación

  • Campañas de sensibilización antiviolencia a través de Prensa, Radio, Televisión.
  • Reformar la legislación sobre programación televisiva y juguetes educativos. Establecer medidas, consensuadas, entre todos los agentes sociales, para frenar la violencia social.